وَلَا تَطۡرُدِ ٱلَّذِينَ يَدۡعُونَ رَبَّهُم بِٱلۡغَدَوٰةِ وَٱلۡعَشِيِّ يُرِيدُونَ وَجۡهَهُۥۖ مَا عَلَيۡكَ مِنۡ حِسَابِهِم مِّن شَيۡءٖ وَمَا مِنۡ حِسَابِكَ عَلَيۡهِم مِّن شَيۡءٖ فَتَطۡرُدَهُمۡ فَتَكُونَ مِنَ ٱلظَّٰلِمِينَ ٥٢
Walā tatrudil-ladhīna yad'ūna rabbahum bil-ghadawāti wal-'ashiyyi yurīdūna wajhahū mā 'alayka min hisābihim min shay'in wamā min hisābika 'alayhim min shay'in fatatrudahum fatakūna minaz-zālimīn
52. No rechaces a quienes invocan a su Señor por la mañana y por la tarde anhelando Su rostro. A ti no te corresponde pedirles cuentas de sus obras ni a ellos tampoco pedirte cuentas de las tuyas, porque serías de los injustos.
Tafsir
52. Mensajero, no excluyas a esos musulmanes pobres que adoran con sinceridad a Al-lah al principio y al final del día. No los rechaces para ganar el favor de los líderes de los idólatras. De ninguna manera eres responsable de juzgar a los musulmanes pobres, es solo Al-lah Quien les pedirá cuentas. Ellos tampoco son responsables de juzgarte. Si los alejas de tu lado, serás como los que sobrepasan los límites de Al-lah.