فَلَوۡلَا نَصَرَهُمُ ٱلَّذِينَ ٱتَّخَذُواْ مِن دُونِ ٱللَّهِ قُرۡبَانًا ءَالِهَةَۢۖ بَلۡ ضَلُّواْ عَنۡهُمۡۚ وَذَٰلِكَ إِفۡكُهُمۡ وَمَا كَانُواْ يَفۡتَرُونَ ٢٨
Falawlā nasarahumul-ladhīnat-takhadhū min dūnillāhi qurbānan ālihata bal dallū 'anhum wadhālika ifkuhum wamā kānū yaftarūn
28. Pero aquellos ídolos que adoraban como divinidades en lugar de Dios se desvanecieron y no los auxiliaron, pues solo eran una falsedad que ellos habían inventado.
Tafsir
28. Entonces, ¿por qué sus ídolos, que tomaron como dioses en lugar de Al-lah, y que usaron como intermediarios en la adoración y el sacrificio, no los auxiliaron? No los socorrieron en absoluto, sino que desaparecieron cuando más los necesitaban. Esa es la mentira y el engaño que se hicieron a sí mismos, al creer que estos ídolos los beneficiarán e intercederían por ellos ante Al-lah.