وَإِذۡ صَرَفۡنَآ إِلَيۡكَ نَفَرٗا مِّنَ ٱلۡجِنِّ يَسۡتَمِعُونَ ٱلۡقُرۡءَانَ فَلَمَّا حَضَرُوهُ قَالُوٓاْ أَنصِتُواْۖ فَلَمَّا قُضِيَ وَلَّوۡاْ إِلَىٰ قَوۡمِهِم مُّنذِرِينَ ٢٩
Wa idh sarafnā ilayka nafaram minal-jinni yastami'ūnal-qur'āna falammā hadarūhu qālū ansitū falammā qudiya wallaw ilā qawmihim mundhirīn
29. Y cuando envié [¡Oh, Mujámmad!] a un grupo de yinn para que escucharan la recitación [del Corán]. Cuando llegaron dijeron [a sus compañeros]: “¡Guarden silencio [para que podamos escuchar]!” Y luego que culminaste [con la recitación], retornaron a su pueblo para advertirles1.
Notas
1 Y exhortarlos a creer en el Mensaje Universal que habían escuchado en el Sagrado Corán.
Tafsir
29. ¡Mensajero! Recuerda cuando te envié un grupo de yinnes para que escucharan el Corán que te fue revelado. Cuando vinieron a escucharlo, se dijeron unos a otros: “Guarden silencio, para que podamos escucharlo”. Cuando el Mensajero r completó su recitación, regresaron con su gente para advertirles del castigo de Al-lah si no creían en este Corán.