Sura Fussilat, aleya 11

41:11

ثُمَّ ٱسۡتَوَىٰٓ إِلَى ٱلسَّمَآءِ وَهِيَ دُخَانٞ فَقَالَ لَهَا وَلِلۡأَرۡضِ ٱئۡتِيَا طَوۡعًا أَوۡ كَرۡهٗا قَالَتَآ أَتَيۡنَا طَآئِعِينَ ١١

Thummastawā ilas-samā'i wahiya dukhānun faqāla lahā walil-ardi'tiyā taw'an aw karhan qālatā ataynā tā'i'īn

11. Luego se dirigió al cielo, el cual era humo1, y les dijo al cielo y a la Tierra: ‘¿Vendrán a mí de buen grado o por la fuerza?’ Respondieron: ‘Iremos a Ti de buen grado’.

Notas

1 La descripción coránica del cielo como “humo” antes de su creación, concuerda con la teoría científica moderna de la formación de galaxias. La astrofísica postula que el universo primitivo consistía en una gran nube de gas y polvo, a menudo llamada "humo cósmico", a partir de la cual se formaron las estrellas y las galaxias. Este hecho, desconocido hace 1,400 años, demuestra que el Corán es una revelación de Dios y no una obra literaria del Profeta Mujámmad r.

Tafsir

11. Luego Al-lah resolvió crear el cielo que era nebuloso, diciéndole a él y a la Tierra: “Sométanse a Mi mandato de buen grado o por la fuerza”. Dijeron: “Lo haremos de buen grado, Señor nuestro. No tenemos ningún deseo excepto el Tuyo”.