وَكَذَٰلِكَ أَوۡحَيۡنَآ إِلَيۡكَ رُوحٗا مِّنۡ أَمۡرِنَاۚ مَا كُنتَ تَدۡرِي مَا ٱلۡكِتَٰبُ وَلَا ٱلۡإِيمَٰنُ وَلَٰكِن جَعَلۡنَٰهُ نُورٗا نَّهۡدِي بِهِۦ مَن نَّشَآءُ مِنۡ عِبَادِنَاۚ وَإِنَّكَ لَتَهۡدِيٓ إِلَىٰ صِرَٰطٖ مُّسۡتَقِيمٖ ٥٢
Wakadhālika awhaynā ilayka rūham min amrinā mā kunta tadrī mal-kitābu walal-īmānu walākin ja'alnāhu nūran nahdī bihī man nashā'u min 'ibādinā wa innaka latahdī ilā sirātim mustaqīm
52. Te he revelado [¡Oh, Mujámmad!] una inspiración Mía [el Corán]. Tú no conocías el Libro [revelado anteriormente] ni la fe [en sus detalles]. Entonces hice que fuera una luz1 con la que guío a quienes quiero, y tú [¡Oh, Mujámmad!] guías al sendero recto,
Notas
1 El Sagrado Corán.
Tafsir
52. Mensajero, así como envié la revelación a los profetas que te precedieron, te revelé a ti un Corán que proviene de Mí. Antes de recibirlo, tú no conocías acerca de las escrituras celestiales reveladas a los mensajeros, y no sabías lo que era la fe. Sin embargo, revelé este Corán como una luz por la cual guío a Mis siervos que Yo deseo. Tu guías a las personas a un sendero recto, que es la religión del Islam.