قَالَ ٱللَّهُ هَٰذَا يَوۡمُ يَنفَعُ ٱلصَّٰدِقِينَ صِدۡقُهُمۡۚ لَهُمۡ جَنَّٰتٞ تَجۡرِي مِن تَحۡتِهَا ٱلۡأَنۡهَٰرُ خَٰلِدِينَ فِيهَآ أَبَدٗاۖ رَّضِيَ ٱللَّهُ عَنۡهُمۡ وَرَضُواْ عَنۡهُۚ ذَٰلِكَ ٱلۡفَوۡزُ ٱلۡعَظِيمُ ١١٩
Qālallāhu hādhā yawmu yanfa'us-sādiqīna sidquhum lahum jannātun tajrī min tahtihal-anhāru khālidīna fīhā abadar radiyallāhu 'anhum waradū 'anhu dhālikal-fawzul-'azīm
119. Dios dirá [el Día del Juicio]: “Este es el día en que los sinceros disfrutarán su sinceridad. Tendrán jardines por donde corren ríos, en los que estarán por toda la eternidad. Dios estará complacido con ellos y ellos con Él. Esa será la bienaventuranza.
Tafsir
119. Al-lah anuncia a Jesús u que ese día, aquellos que fueron sinceros en sus intenciones, sus obras y sus palabras sacarán provecho de su comportamiento. Tendrán jardines por donde corren ríos, donde habitarán eternamente y no conocerán la muerte. En efecto, Al-lah está complacido con ellos. Ellos también, a su vez, están complacidos con Él a causa de las delicias eternas que disfrutarán. Esta retribución y esta aceptación de la que se benefician representan el verdadero éxito, comparable a ningún otro.