وَلَقَدۡ ءَاتَيۡنَا مُوسَى ٱلۡكِتَٰبَ وَقَفَّيۡنَا مِنۢ بَعۡدِهِۦ بِٱلرُّسُلِۖ وَءَاتَيۡنَا عِيسَى ٱبۡنَ مَرۡيَمَ ٱلۡبَيِّنَٰتِ وَأَيَّدۡنَٰهُ بِرُوحِ ٱلۡقُدُسِۗ أَفَكُلَّمَا جَآءَكُمۡ رَسُولُۢ بِمَا لَا تَهۡوَىٰٓ أَنفُسُكُمُ ٱسۡتَكۡبَرۡتُمۡ فَفَرِيقٗا كَذَّبۡتُمۡ وَفَرِيقٗا تَقۡتُلُونَ ٨٧
Walaqad ātaynā mūsal-kitāba waqaffaynā mim ba'dihī bir-rusuli wa ātaynā 'īsabna maryamal-bayyināti wa ayyadnāhu birūhil-qudusi afakullamā jā'akum rasūlu bimā lā tahwā anfusukumustakbartum fafarīqan kaddhabtum wafarīqan taqtulūn
87. Y revelé a Moisés el Libro, y después de él envié Mensajeros; y concedí a Jesús, el hijo de María, milagros evidentes, y lo fortalecí con el Espíritu Santo [el ángel Gabriel]1. ¿No es cierto acaso que cada vez que se les presentaba un Mensajero que no satisfacía sus deseos, se comportaban con soberbia, desmintiendo a unos y matando a otros?2
Notas
1 La expresión “Espíritu Santo” (Ruh al-Qudus) en el Corán, no corresponde al concepto cristiano del Espíritu Santo como una de las personas de la Trinidad. En la teología islámica, esta expresión se entiende como una referencia al ángel Gabriel (Yibril), quien es encargado por Dios de transmitir la revelación y de asistir a los profetas.
2 Ver Mateo 23:37, “¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que son enviados a ti!”
Tafsir
87. Hemos revelado a Moisés u la Torá y hemos enviado después de él otros mensajeros. Hemos dado a Jesús hijo de María (‘Isa ibnu Mariam) signos claros que prueban la veracidad de su carácter de profeta, como el poder de hacer revivir a los muertos, el poder de sanar a los ciegos y los leprosos, y haber recibido el apoyo del ángel Gabriel (Yibril). ¡Pueblo de Israel!, cada vez que un mensajero llega enviado por Al‑lah para transmitirles órdenes que contradicen sus pasiones, ¿ustedes desprecian la verdad y se muestran arrogantes frente a estos mensajeros de Al‑lah, desmintiendo a algunos y asesinando a otros?