إِنَّ ٱلَّذِينَ يَكۡتُمُونَ مَآ أَنزَلَ ٱللَّهُ مِنَ ٱلۡكِتَٰبِ وَيَشۡتَرُونَ بِهِۦ ثَمَنٗا قَلِيلًا أُوْلَٰٓئِكَ مَا يَأۡكُلُونَ فِي بُطُونِهِمۡ إِلَّا ٱلنَّارَ وَلَا يُكَلِّمُهُمُ ٱللَّهُ يَوۡمَ ٱلۡقِيَٰمَةِ وَلَا يُزَكِّيهِمۡ وَلَهُمۡ عَذَابٌ أَلِيمٌ ١٧٤
Innal-ladhīna yaktumūna mā anzalallāhu minal-kitābi wayashtarūna bihī thamanan qalīlan ulā'ika mā ya'kulūna fī butūnihim illan-nāra walā yukallimuhumullāhu yawmal-qiyāmati walā yuzakkīhim walahum 'adhābun alīm
174. Quienes ocultan lo que Dios reveló del Libro y cambian Sus preceptos para obtener una ganancia vil, sepan que el fuego abrasará sus entrañas. Dios no les hablará ni les purificará [de sus pecados] el Día de la Resurrección, donde tendrán un doloroso castigo.
Tafsir
174. Aquellos que silencian lo que Al‑lah ha revelado del Libro y lo que allí se encuentra como prueba de la veracidad de la Profecía de Mujámmad r, tal como los judíos y los cristianos, y aquellos que, aun peor, obtienen en contrapartida una vil compensación, ya sea poder, prestigio o bienes, están condenados a ser castigados por el Fuego. Más aun, Al‑lah no les dirigirá palabras tranquilizadoras el Día de la resurrección, sino por el contrario palabras abrumadoras. No los purificará ni los elogiará y tendrán un castigo doloroso.