وَإِنۡ خِفۡتُمۡ شِقَاقَ بَيۡنِهِمَا فَٱبۡعَثُواْ حَكَمٗا مِّنۡ أَهۡلِهِۦ وَحَكَمٗا مِّنۡ أَهۡلِهَآ إِن يُرِيدَآ إِصۡلَٰحٗا يُوَفِّقِ ٱللَّهُ بَيۡنَهُمَآۗ إِنَّ ٱللَّهَ كَانَ عَلِيمًا خَبِيرٗا ٣٥
Wa in khiftum shiqāqa baynihimā fab'athū hakamam min ahlihī wahakamam min ahlihā in yurīdā islāhan yuwaffiqillāhu baynahumā innallāha kāna 'alīman khabīrā
35. Si temen la ruptura del matrimonio, apelen a un mediador de la familia de él y otro de la familia de ella. Si tienen el deseo íntimo de reconciliarse, Dios los ayudará a llegar a un acuerdo. Dios todo lo sabe y está bien informado1.
Notas
1 Estos dos versículos enseñan la metodología de solución de conflictos dentro del matrimonio. Primero la exhortación, que es la comunicación, el diálogo comprensivo, la exposición de los argumentos y la clarificación de los asuntos. Si esta instancia falla, el segundo paso es dormir separados y no mantener relaciones sexuales; si eso falla, entonces el tercer paso es una separación temporal, como expresión de que el divorcio es una opción ante este problema. En caso de que nada de esto funcione, y la pareja no pueda solucionar los problemas por sí mismos, el Islam recomienda una ayuda externa, de los familiares, si son competentes, o de mediadores para intentar solucionar el problema. Si los esposos son sinceros y quieren solucionar el conflicto y reconciliarse, aceptan de buena fe esta ayuda externa.
Tafsir
35. Tutores del esposo y de la esposa, si temen que las desavenencias entre ellos se transformen en hostilidad y animosidad, envíen un hombre honesto de la familia del esposo y un hombre honesto de la familia de la esposa a fin de decidir su separación, siendo preferible la reconciliación.
Si los dos árbitros consiguen la reconciliación y utilizan los medios más efectivos para obtenerla, Al-lah facilitará a los dos esposos la reconciliación y sus desavenencias desaparecerán. Nada de lo que se refiere a Sus siervos escapa a Al-lah y Él conoce aquello que está oculto en lo más profundo de sus corazones.