وَٱلَّذَانِ يَأۡتِيَٰنِهَا مِنكُمۡ فَـَٔاذُوهُمَاۖ فَإِن تَابَا وَأَصۡلَحَا فَأَعۡرِضُواْ عَنۡهُمَآۗ إِنَّ ٱللَّهَ كَانَ تَوَّابٗا رَّحِيمًا ١٦
Walladhāni ya'tiyānihā minkum fa'ādhūhumā fa in tābā wa aslahā fa a'ridū 'anhumā innallāha kāna tawwābar rahīmā
16. El castigo se aplica a los dos que lo cometen [hombre y mujer]. Pero cuando se arrepientan y enmienden, déjenlos en paz. Dios es Indulgente, Misericordioso.
Tafsir
16. A aquellos que cometan el pecado de fornicación, castíguenlos. Pero si renuncian a este pecado y modifican su comportamiento, dejen de amonestarlos, ya que aquel que se arrepiente es comparable a aquel que no ha cometido pecado. Al-lah acoge constantemente el arrepentimiento de aquellos de Sus siervos que se arrepienten y se muestra misericordioso con ellos. En los primeros tiempos del Islam este castigo era suficiente, pero luego fue abrogado y remplazado por los azotes y un año de exilio si el hombre es soltero y por la lapidación si el hombre es casado.