وَرَفَعۡنَا فَوۡقَهُمُ ٱلطُّورَ بِمِيثَٰقِهِمۡ وَقُلۡنَا لَهُمُ ٱدۡخُلُواْ ٱلۡبَابَ سُجَّدٗا وَقُلۡنَا لَهُمۡ لَا تَعۡدُواْ فِي ٱلسَّبۡتِ وَأَخَذۡنَا مِنۡهُم مِّيثَٰقًا غَلِيظٗا ١٥٤
Warafa'nā fawqahumut-tūra bimīthāqihim waqulnā lahumudkhulul-bāba sujjadan waqulnā lahum lā ta'dū fis-sabti wa akhadhnā minhum mīthāqan ghalīzā
154. Para que respetaran el pacto [de seguir la Torá] elevé la montaña por encima de ellos y les dije: “Ingresen por la puerta [principal de la ciudad], prostérnense [en señal de humildad] y no quebranten el sábado”. Celebré con ellos un pacto solemne.
Tafsir
154. Elevamos la montaña frente a sus ojos para atemorizarlos y así obtener de ellos el cumplimiento del compromiso asumido, y les dijimos: “Entren por la puerta de Jerusalén, prostérnense con la cabeza baja.” Pero ellos lo hicieron arrastrándose sobre sus espaldas. También les habíamos dicho: “No desobedezcan los mandatos pecando durante el sábado.” Pero ellos desobedecieron de todas formas y no respetaron el sábado. Nosotros habíamos obtenido de ellos un compromiso firme y solemne de respetar todo lo dicho, pero ellos violaron ese pacto.