إِنَّكَ لَا تَهۡدِي مَنۡ أَحۡبَبۡتَ وَلَٰكِنَّ ٱللَّهَ يَهۡدِي مَن يَشَآءُۚ وَهُوَ أَعۡلَمُ بِٱلۡمُهۡتَدِينَ ٥٦
Innaka lā tahdī man ahbabta walākinnallāha yahdī man yashā'u wahuwa a'lamu bil-muhtadīn
56. Tú no puedes guiar a quien amas, sino que Dios guía a quien Él quiere. Él sabe quiénes seguirán la guía1.
Notas
1 El motivo de la revelación de este versículo es la muerte del tío del Mensajero de Dios, Abu Talib, quien seguía la religión de sus ancestros. Ibn Kazir dijo: “Dice Dios a su Profeta: ¡Mujámmad! Tú no puedes guiar a quien deseas, porque la guía no está en tus manos, sino que a ti te corresponde difundir el Mensaje y Dios ha de guiar a quien Él quiera. A Dios pertenece la sabiduría infinita, tal como dijo en el Corán: ‘No es tu obligación [¡Oh, Mujámmad!] que sigan la guía, sino que Dios guía a quien quiere’ (2:272); y ‘la mayoría de los seres humanos, aunque lo anheles, no serán creyentes’ (12:103)”. La guía mencionada en este versículo es la concesión de la guía (hidaiat at-taufiq), porque esta se encuentra en poder de Dios. En cuanto a la guía mencionada en el siguiente versículo: “Y tú guías a un sendero recto” (42:52), es la invitación hacia la guía (hidaiat al-irshad), porque el Mensajero de Dios es quien llama hacia Dios, Su religión y Su legislación.
Tafsir
56. Mensajero, tú no guías a quienes amas trayéndolos hacia la fe, como a tu tío Abu Talib y otros, sino que Al-lah es Quien permite que sea guiado quien Él quiere. Al-lah en Su conocimiento sabe mejor quiénes estarán entre los que serán guiados por el camino recto.