وَلَمَّا وَرَدَ مَآءَ مَدۡيَنَ وَجَدَ عَلَيۡهِ أُمَّةٗ مِّنَ ٱلنَّاسِ يَسۡقُونَ وَوَجَدَ مِن دُونِهِمُ ٱمۡرَأَتَيۡنِ تَذُودَانِۖ قَالَ مَا خَطۡبُكُمَاۖ قَالَتَا لَا نَسۡقِي حَتَّىٰ يُصۡدِرَ ٱلرِّعَآءُۖ وَأَبُونَا شَيۡخٞ كَبِيرٞ ٢٣
Walammā warada mā'a madyana wajada 'alayhi ummatam minan-nāsi yasqūna wawajada min dūnihimumra'atayni tadhūdāni qāla mā khatbukumā qālatā lā nasqī hattā yusdirar-ri'ā'u wa abūnā shaykhun kabīr
23. Cuando llegó a la aguada de Madián, encontró pastores dando de beber a sus rebaños, y vio que apartadas de ellos había dos mujeres que sujetaban a sus rebaños, entonces les preguntó: “¿Qué les sucede?” Respondieron [ellas]: “No podemos abrevar a nuestro rebaño hasta que los pastores se hayan ido, y nuestro padre es ya un anciano [para hacerlo él]”.
Tafsir
23. Cuando llegó a la aguada de Madián, se encontró con un grupo de personas dando de beber a su ganado. También vio a dos mujeres a poca distancia, deteniendo a su ganado a distancia del agua hasta que el resto de la gente se fuera. u les preguntó: “¿Por qué no abrevan su ganado junto con el resto de la gente?” Ellas le dijeron: “Es nuestra costumbre llegar y no abrevar a nuestro rebaño hasta que los pastores se dispersen, por temor a mezclarnos con ellos. Nuestro padre es un anciano y ya no puede dar de beber al ganado, así que nos vemos obligadas a hacerlo nosotras”.