يُؤۡتِي ٱلۡحِكۡمَةَ مَن يَشَآءُۚ وَمَن يُؤۡتَ ٱلۡحِكۡمَةَ فَقَدۡ أُوتِيَ خَيۡرٗا كَثِيرٗاۗ وَمَا يَذَّكَّرُ إِلَّآ أُوْلُواْ ٱلۡأَلۡبَٰبِ ٢٦٩
Yu'til-hikmata man yashā'u waman yu'tal-hikmata faqad ūtiya khayran kathīran wamā yaddhakkaru illā ulul-albāb
269. Dios concede la sabiduría a quien quiere, y sepan que a quien le haya sido concedido este don ha recibido una gracia inmensa. Solo reflexionan los dotados de intelecto.
Tafsir
269. Al‑lah concede el don de la palabra y la pertinencia de las obras a quienes Él desea entre Sus siervos. Aquel que recibe estos dones recibe una gran bondad. Solo aquellos que disponen de una razón sana iluminada por la luz de Al‑lah y guiada por Al‑lah recuerdan Sus aleyas y extraen lecciones de ellas.