أَلَهُمۡ أَرۡجُلٞ يَمۡشُونَ بِهَآۖ أَمۡ لَهُمۡ أَيۡدٖ يَبۡطِشُونَ بِهَآۖ أَمۡ لَهُمۡ أَعۡيُنٞ يُبۡصِرُونَ بِهَآۖ أَمۡ لَهُمۡ ءَاذَانٞ يَسۡمَعُونَ بِهَاۗ قُلِ ٱدۡعُواْ شُرَكَآءَكُمۡ ثُمَّ كِيدُونِ فَلَا تُنظِرُونِ ١٩٥
Alahum arjulun yamshūna bihā am lahum aydin yabtishūna bihā am lahum a'yunun yubsirūna bihā am lahum ādhānun yasma'ūna bihā qulid'ū shurakā'akum thumma kīdūni falā tunzirūn
195. ¿Tienen acaso piernas con las que caminan? ¿O manos con las que toman? ¿U ojos con los que ven? ¿U oídos con los que oyen? Di: “Invoquen a los que asocian y luego tramen contra mí sin más demora”.
Tafsir
195. ¿Tienen estos ídolos, que ustedes toman como dioses, pies para caminar, o manos para tomar? ¿O tienen ojos para ver, u oídos para escuchar? Si son incapaces de hacer estas cosas, ¿cómo pueden adorarlos, esperando obtener un beneficio de ellos, o que los protejan de cualquier mal? Di, Mensajero: “Convoquen a todos sus ídolos y conspiren lo que quieran contra mí, y no me den respiro”.