تِلۡكَ ٱلۡقُرَىٰ نَقُصُّ عَلَيۡكَ مِنۡ أَنۢبَآئِهَاۚ وَلَقَدۡ جَآءَتۡهُمۡ رُسُلُهُم بِٱلۡبَيِّنَٰتِ فَمَا كَانُواْ لِيُؤۡمِنُواْ بِمَا كَذَّبُواْ مِن قَبۡلُۚ كَذَٰلِكَ يَطۡبَعُ ٱللَّهُ عَلَىٰ قُلُوبِ ٱلۡكَٰفِرِينَ ١٠١
Tilkal-qurā naqussu 'alayka min ambā'ihā walaqad jā'athum rusuluhum bil-bayyināti famā kānū liyu'minū bimā kaddhabū min qablu kadhālika yatba'ullāhu 'alā qulūbil-kāfirīn
101. [¡Oh, Mujámmad!] Te he relatado acerca de la gente de aquellas ciudades a las que se les presentaron sus Profetas con milagros y no les creyeron, al igual que no creían antes. Así es como Dios sella los corazones de los que rechazan la verdad.
Tafsir
101. Mensajero, te relato acerca de estas naciones anteriores, de los pueblos de Noé, Hud, Sálih, Lot y Shuaib, en cuanto a su rechazo de la verdad y su obstinación, y la destrucción que les sobrevino, para que sirva como ejemplo para aquellos que reflexionan, como una advertencia para aquellos que prestan atención a los consejos. Los mensajeros se presentaron a la gente de estas ciudades con signos y milagros que evidenciaban su veracidad; sin embargo, como justa retribución, Al-lah no los guio a la verdad debido a su rechazo. Así como Al-lah selló los corazones de estas ciudades que rechazaron a sus profetas, Al-lah sella los corazones de quienes rechazan a Mujámmad r, para que no sigan la fe.