فَأَخۡرَجَ لَهُمۡ عِجۡلٗا جَسَدٗا لَّهُۥ خُوَارٞ فَقَالُواْ هَٰذَآ إِلَٰهُكُمۡ وَإِلَٰهُ مُوسَىٰ فَنَسِيَ ٨٨
Fa akhraja lahum 'ijlan jasadal lahū khuwārun faqālū hādhā ilāhukum wa ilāhu mūsā fanasiy
88. y fundió las joyas dándoles la forma de un becerro que emitía un sonido como un mugido1, y entonces exclamaron: ‘Esta es nuestra divinidad y la de Moisés, pero Moisés la ha olvidado’”.
Notas
1 El becerro de oro tenía unos agujeros, al pasar el viento por ellos emitía un ruido similar al mugido, y los israelitas lo consideraron milagroso.
Tafsir
88. El samaritano formó de estas joyas de los israelitas el cuerpo inerte de un becerro, que emitía un sonido como un mugido. Los que habían sido tentados por la acción del samaritano dijeron: “Esta es su divinidad y la de Moisés, que él olvidó y dejó aquí”.