إِنَّ ٱللَّهَ عِندَهُۥ عِلۡمُ ٱلسَّاعَةِ وَيُنَزِّلُ ٱلۡغَيۡثَ وَيَعۡلَمُ مَا فِي ٱلۡأَرۡحَامِۖ وَمَا تَدۡرِي نَفۡسٞ مَّاذَا تَكۡسِبُ غَدٗاۖ وَمَا تَدۡرِي نَفۡسُۢ بِأَيِّ أَرۡضٖ تَمُوتُۚ إِنَّ ٱللَّهَ عَلِيمٌ خَبِيرُۢ ٣٤
Innallāha 'indahū 'ilmus-sā'ati wayunazzilul-ghaytha waya'lamu mā fil-arhāmi wamā tadrī nafsum mādhā taksibu ghadan wamā tadrī nafsu bi ayyi ardin tamūtu innallāha 'alīmun khabīr
34. Solo Dios sabe cuándo llegará la hora [el Día del Juicio], cuándo hará descender lluvia y qué encierra el útero1; nadie sabe qué le deparará el día siguiente ni en qué tierra ha de morir. Dios lo sabe todo y está bien informado de lo que ustedes hacen.
Notas
1 En referencia a su personalidad, si será creyente o incrédulo, de los agraciados con el Paraíso o de los condenados al Infierno, porque ese conocimiento solo lo sabe Dios. Este versículo no se refiere al sexo del feto, ya que los primeros exégetas, hace más de 1.400 años mencionaron que el sexo del feto es conocido por los ángeles y, por lo tanto, no forma parte de ese conocimiento exclusivo de Dios al que hace referencia el versículo.
Tafsir
34. Ciertamente, solo Al-lah tiene conocimiento de cuándo será la Hora: Él sabe cuándo ocurrirá, Él envía la lluvia cuando quiere y Él sabe lo que hay en cada vientre: si será de los bienaventurados o de los condenados. Ningún alma sabe qué le sucederá al día siguiente, ni sabe en qué tierra morirá. Solo Al-lah sabe todo eso, Él es Conocedor y Consciente de todo; nada está oculto para Él.