Sura Ibrahim, aleya 26

14:26

وَمَثَلُ كَلِمَةٍ خَبِيثَةٖ كَشَجَرَةٍ خَبِيثَةٍ ٱجۡتُثَّتۡ مِن فَوۡقِ ٱلۡأَرۡضِ مَا لَهَا مِن قَرَارٖ ٢٦

Wamathalu kalimatin khabīthatin kashajaratin khabīthatinijtutthat min fawqil-ardi mā lahā min qarār

26. En cambio, una palabra maligna1 es como un árbol dañino que ha sido arrancado de la tierra y no tiene dónde afirmarse.

Notas

1 “Palabra maligna” alude al testimonio de la idolatría, afirmando que otros distintos a Dios son dioses o merecen ser adorados.

Tafsir

26. El ejemplo de la palabra maligna de incredulidad es el de un árbol dañino, conocido como coloquíntida. Es arrancado de sus cimientos sin estabilidad en la tierra. Tampoco se extiende hacia el cielo, por lo que muere y es dispersado por el viento. La incredulidad causa la ruina, y las buenas obras de su dueño no se elevan a Al-lah.