وَكَذَٰلِكَ مَآ أَرۡسَلۡنَا مِن قَبۡلِكَ فِي قَرۡيَةٖ مِّن نَّذِيرٍ إِلَّا قَالَ مُتۡرَفُوهَآ إِنَّا وَجَدۡنَآ ءَابَآءَنَا عَلَىٰٓ أُمَّةٖ وَإِنَّا عَلَىٰٓ ءَاثَٰرِهِم مُّقۡتَدُونَ ٢٣
Wakadhālika mā arsalnā min qablika fī qaryatim min nadhīrin illā qāla mutrafūhā innā wajadnā ābā'anā 'alā ummatin wa innā 'alā āthārihim muqtadūn
23. Cada vez que envié a un amonestador a un pueblo, los más ricos y poderosos decían: “Nosotros vimos a nuestros padres que practicaban una religión [politeísta], y seguimos sus pasos imitándolos”.
Tafsir
23. Así como estas personas han mentido y se han excusado para seguir ciegamente a sus padres, tienes que saber que cada vez que envié a un Mensajero a una comunidad antes de ti, los líderes que vivían en la opulencia en su pueblo decían: “En verdad, vimos a nuestros antepasados en una creencia y seguimos sus pasos”, por lo que tu nación no es diferente a ellos.