لَّيۡسَ عَلَى ٱلضُّعَفَآءِ وَلَا عَلَى ٱلۡمَرۡضَىٰ وَلَا عَلَى ٱلَّذِينَ لَا يَجِدُونَ مَا يُنفِقُونَ حَرَجٌ إِذَا نَصَحُواْ لِلَّهِ وَرَسُولِهِۦۚ مَا عَلَى ٱلۡمُحۡسِنِينَ مِن سَبِيلٖۚ وَٱللَّهُ غَفُورٞ رَّحِيمٞ ٩١
Llaysa 'alad-du'afā'i walā 'alal-mardā walā 'alal-ladhīna lā yajidūna mā yunfiqūna harajun idhā nasahū lillāhi warasūlihī mā 'alal-muhsinīna min sabīlin wallāhu ghafūrur rahīm
91. Los débiles, los enfermos y los que carecen de recursos no tienen nada que reprocharse por no poder salir [a combatir], si son sinceros con Dios y Su Mensajero. A los que hacen el bien no hay motivo para censurarlos si en algún momento no pueden hacerlo. Dios es Absolvedor, Misericordioso.
Tafsir
91. Las mujeres, los niños, los enfermos, los discapacitados y los pobres que no poseen riqueza para equiparse no incurren en pecado al quedarse y no luchar, ya que sus excusas son válidas, siempre que sean sinceros con Al-lah y Su Mensajero y cumplan con Su ley revelada. El castigo no recaerá sobre aquellos que hacen el bien entre estas personas que están excusadas. Al-lah perdona los pecados de los que hacen el bien y les muestra misericordia.