إِنَّ ٱللَّهَ لَهُۥ مُلۡكُ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلۡأَرۡضِۖ يُحۡيِۦ وَيُمِيتُۚ وَمَا لَكُم مِّن دُونِ ٱللَّهِ مِن وَلِيّٖ وَلَا نَصِيرٖ ١١٦
Innallāha lahū mulkus-samāwāti wal-ardi yuhyī wayumītu wamā lakum min dūnillāhi min waliyyin walā nasīr
116. A Dios pertenece el reino de los cielos y de la Tierra, Él da la vida y la muerte, y no tienen fuera de Dios protector ni defensor alguno.
Tafsir
116. El control de los cielos y de la Tierra pertenece a Al-lah. Él no tiene copartícipes, y nada en ellos está oculto para Él. Al-lah da la vida a quien Él desea y la muerte a quien Él quiere. Ustedes, pueblo, no tienen, aparte de Al-lah, ningún protector que se ocupe de sus asuntos ni que los proteja contra el mal y los ayude contra su enemigo.