فَإِنۡ أَعۡرَضُواْ فَمَآ أَرۡسَلۡنَٰكَ عَلَيۡهِمۡ حَفِيظًاۖ إِنۡ عَلَيۡكَ إِلَّا ٱلۡبَلَٰغُۗ وَإِنَّآ إِذَآ أَذَقۡنَا ٱلۡإِنسَٰنَ مِنَّا رَحۡمَةٗ فَرِحَ بِهَاۖ وَإِن تُصِبۡهُمۡ سَيِّئَةُۢ بِمَا قَدَّمَتۡ أَيۡدِيهِمۡ فَإِنَّ ٱلۡإِنسَٰنَ كَفُورٞ ٤٨
Fa in a'radū famā arsalnāka 'alayhim hafīzan in 'alayka illal-balāghu wa innā idhā adhaqnal-insāna minnā rahmatan fariha bihā wa in tusibhum sayyi'atu bimā qaddamat aydīhim fa innal-insāna kafūr
48. Si se niegan a obedecer, sabe [¡Oh, Mujámmad!] que no te envié para hacerte responsable de sus obras. Tú solo debes divulgar [el Mensaje]. Cuando agracio a una persona con Mi misericordia, esta se alegra, pero si le alcanza una desgracia como consecuencia de lo que hizo con sus propias manos, entonces la persona se muestra desagradecida.
Tafsir
48. Mensajero, si se alejan de aquello que les enseñas, debes saber que no te he enviado como guardián de ellos para observar sus obras. Tu deber es solo comunicar lo que te he ordenado transmitir y la retribución de las cuentas queda en manos de Al-lah. Cuando agracio a una persona con una muestra de Mi misericordia en riquezas, salud y demás, se regocija. Pero cuando le acontece una desgracia a causa de sus pecados, su naturaleza la lleva a ser ingrata con los favores de Al-lah y a enojarse con lo que Al-lah ha decretado en Su sabiduría.