يَٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ أُوتُواْ ٱلۡكِتَٰبَ ءَامِنُواْ بِمَا نَزَّلۡنَا مُصَدِّقٗا لِّمَا مَعَكُم مِّن قَبۡلِ أَن نَّطۡمِسَ وُجُوهٗا فَنَرُدَّهَا عَلَىٰٓ أَدۡبَارِهَآ أَوۡ نَلۡعَنَهُمۡ كَمَا لَعَنَّآ أَصۡحَٰبَ ٱلسَّبۡتِۚ وَكَانَ أَمۡرُ ٱللَّهِ مَفۡعُولًا ٤٧
Yā'ayyuhal-ladhīna ūtul-kitāba āminū bimā nazzalnā musaddiqal limā ma'akum min qabli an natmisa wujūhan fanaruddahā 'alā adbārihā aw nal'anahum kamā la'annā ashābas-sabti wakāna amrullāhi maf'ūlā
47. ¡Oh, Gente del Libro! Crean en lo que he revelado ahora, que confirma lo que ya tenían [de la verdad], antes de que borre los rasgos de su identidad y terminen en su propia perdición, o los maldiga como maldije a los que profanaron el sábado. Lo que Dios dispone es ineludible.
Tafsir
47. Ustedes que recibieron el Libro, judíos y cristianos, crean en lo que hemos revelado a Mujámmad r, que reafirma la Torá y el Evangelio que ustedes poseen, antes de que los rasgos de su identidad sean borrados, y antes de que los excluyamos de la misericordia de Al-lah como lo hemos hecho con la gente del sábado, que nos desobedeció pecando un sábado, aunque se lo habíamos prohibido. A modo de castigo por esta desobediencia, Al-lah los convirtió en monos. Las órdenes y los decretos de Al-lah deben ser ejecutados irremediablemente.