رُّسُلٗا مُّبَشِّرِينَ وَمُنذِرِينَ لِئَلَّا يَكُونَ لِلنَّاسِ عَلَى ٱللَّهِ حُجَّةُۢ بَعۡدَ ٱلرُّسُلِۚ وَكَانَ ٱللَّهُ عَزِيزًا حَكِيمٗا ١٦٥
Rrusulam mubasshirīna wamundhirīna li allā yakūna lin-nāsi 'alallāhi hujjatu ba'dar-rusuli wakānallāhu 'azīzan hakīmā
165. A los Mensajeros los envié como anunciadores de albricias y como amonestadores, para que [la humanidad] no tuviera argumento alguno ante Dios [por haber rechazado el mensaje]. Dios es Poderoso, Sabio.
Tafsir
165. Los hemos enviado para que anuncien la generosa recompensa que recibirán los que creen en Al-lah, y también para que amonesten a quienes no creen en Él y les adviertan del doloroso castigo del que serán merecedores, y así los seres humanos no tengan ningún pretexto para justificar su negligencia. Al-lah es Poderoso en Su Reino y Sabio en Sus Decretos.