وَلَن تَسۡتَطِيعُوٓاْ أَن تَعۡدِلُواْ بَيۡنَ ٱلنِّسَآءِ وَلَوۡ حَرَصۡتُمۡۖ فَلَا تَمِيلُواْ كُلَّ ٱلۡمَيۡلِ فَتَذَرُوهَا كَٱلۡمُعَلَّقَةِۚ وَإِن تُصۡلِحُواْ وَتَتَّقُواْ فَإِنَّ ٱللَّهَ كَانَ غَفُورٗا رَّحِيمٗا ١٢٩
Walan tastatī'ū an ta'dilū baynan-nisā'i walaw harastum falā tamīlū kullal-mayli fatadharūhā kal-mu'allaqati wa in tuslihū watattaqū fa innallāha kāna ghafūrar rahīmā
129. No podrán ser [completamente] equitativos con sus esposas por mucho que lo intenten. Pero no por eso vulneren los derechos [de una de ellas] dejándola como abandonada. Si se rectifican y tienen temor de Dios, Dios es Perdonador, Misericordioso.
Tafsir
129. Maridos, ustedes no podrán jamás ser completamente justos con sus esposas en el plano de los sentimientos, incluso si se esfuerzan, ya que eso responde a factores externos a su voluntad. Por eso, no abandonen a aquella que no aman a tal punto de dejarla en una situación difícil: ni casada, porque su esposo no cumple con lo que le corresponde por derecho, ni divorciada, dado que no está libre para volver a casarse. Si se reconcilian asumiendo cumplir con aquello que le corresponde por derecho, teman a Al-lah respecto a este tema, Al-lah será entonces Perdonador e Indulgente con ustedes.