إِنَّآ أَنذَرۡنَٰكُمۡ عَذَابٗا قَرِيبٗا يَوۡمَ يَنظُرُ ٱلۡمَرۡءُ مَا قَدَّمَتۡ يَدَاهُ وَيَقُولُ ٱلۡكَافِرُ يَٰلَيۡتَنِي كُنتُ تُرَٰبَۢا ٤٠
Innā andharnākum 'adhāban qarīban yawma yanzurul-mar'u mā qaddamat yadāhu wayaqūlul-kāfiru yālaytanī kuntu turābā
40. Les he advertido de este castigo inminente. Ese día cada ser humano ha de contemplar sus obras, y entonces dirá quien haya desmentido el Mensaje: “¡Ojalá fuera polvo [para no ser juzgado]!”
Tafsir
40. Ciertamente, les he advertido de un castigo inminente que acontecerá el día en que toda persona contemplará las obras que hizo en el mundo, y el incrédulo dirá, deseando salvarse del castigo: “¡Ojalá me hubiera convertido en polvo como los animales!”, cuando se les diga a los animales en el Día del Juicio: “Conviértanse en polvo”.