Sura Al-Baqarah, aleya 48

2:48

وَٱتَّقُواْ يَوۡمٗا لَّا تَجۡزِي نَفۡسٌ عَن نَّفۡسٖ شَيۡـٔٗا وَلَا يُقۡبَلُ مِنۡهَا شَفَٰعَةٞ وَلَا يُؤۡخَذُ مِنۡهَا عَدۡلٞ وَلَا هُمۡ يُنصَرُونَ ٤٨

Wattaqū yawmal lā tajzī nafsun 'an nafsin shay'an walā yuqbalu minhā shafā'atun walā yu'khadhu minhā 'adlun walā hum yunsarūn

48. Y teman el día en que ninguna persona pueda beneficiarse de otra ni se acepte intercesión o compensación alguna1, y nadie sea auxiliado.

Notas

1 Alusión a la doctrina cristiana de la redención “por la sangre de Cristo” y a la concepción judía de que “el pueblo elegido”.

Tafsir

48. Eviten el castigo del Día de la Resurrección obedeciendo tanto los mandatos como las prohibiciones. Ese día, ningún alma podrá socorrer a otra y ninguna intercesión será aceptada para alejar el mal o atraer el bien sin el permiso de Al‑lah. Tampoco se admitirán compensaciones, ni siquiera si se trata de una cantidad de oro suficiente para cubrir la Tierra entera, y las personas no podrán ayudarse entre sí. Si la intercesión, las compensaciones y la ayuda de un tercero no serán posibles, ¿cómo escapar?