وَلَا يَسۡتَطِيعُونَ لَهُمۡ نَصۡرٗا وَلَآ أَنفُسَهُمۡ يَنصُرُونَ ١٩٢
Walā yastatī'ūna lahum nasran walā anfusahum yansurūn
192. No pueden auxiliarlos, ni tampoco auxiliarse a sí mismos1.
Notas
1 Este argumento es un reproche de Dios a los idólatras por adorar junto a Él aquello que no puede crear, sino que ha sido creado. Lo creado no puede jamás asemejarse al Creador, ya que los objetos y los seres creados no pueden ofrecer ayuda a sus adoradores, pues ni siquiera pudieron crearse a sí mismos.
Tafsir
192. Estas cosas a las que adoran en lugar de Al-lah no pueden ayudar a quienes las adoran, ni siquiera pueden ayudarse a sí mismas, por lo que adorarlas es claramente necedad e ignorancia.