ثُمَّ نُكِسُواْ عَلَىٰ رُءُوسِهِمۡ لَقَدۡ عَلِمۡتَ مَا هَٰٓؤُلَآءِ يَنطِقُونَ ٦٥
Thumma nukisū 'alā ru'ūsihim laqad 'alimta mā hā'ulā'i yantiqūn
65. Pero luego volvieron a su estado anterior1 [y le dijeron]: “Tú bien sabes que no pueden hablar”.
Notas
1 El apego fanático a las tradiciones de sus ancestros, a pesar de que contradecían la lógica y el razonamiento sano, pesó más en ellos, y en lugar de abandonar la idolatría, volcaron su frustración y odio sobre Abraham.
Tafsir
65. Pero se aferraron a su obstinación y negación, y dijeron: “¡Abraham! Tú sabes con certeza que estos ídolos no pueden hablar, entonces, ¿cómo puedes pedirnos que les preguntemos?” Tenían la intención de que fuera evidencia a su favor, sin embargo, se convirtió en evidencia en su contra.