Sura Al-Anbiya, aleya 31

21:31

وَجَعَلۡنَا فِي ٱلۡأَرۡضِ رَوَٰسِيَ أَن تَمِيدَ بِهِمۡ وَجَعَلۡنَا فِيهَا فِجَاجٗا سُبُلٗا لَّعَلَّهُمۡ يَهۡتَدُونَ ٣١

Waja'alnā fil-ardi rawāsiya an tamīda bihim waja'alnā fīhā fijājan subulal la'allahum yahtadūn

31. Afirmé la Tierra con montañas para que no tiemble1, y dispuse caminos para que encuentren guía.

Notas

1 Como podemos ver, en el versículo se afirma que las montañas tienen la función de prevenir movimientos sísmicos. Este hecho era totalmente desconocido en la época en que el Corán fue revelado. Es algo que salió a la luz recientemente debido a los hallazgos de la geología moderna. Según estos descubrimientos, las montañas emergen como resultado del movimiento y colisión de enormes placas tectónicas que conforman la corteza terrestre. Cuando dos placas chocan, la más fuerte se desliza debajo de la otra, y la que queda encima se pliega y forma alturas y montañas. La capa inferior sigue avanzando debajo del suelo y se extiende a gran profundidad. En otro versículo este rol de las montañas es descrito comparándolo con “estacas”. “¿No he hecho de la tierra un lecho y de las montañas estacas?” (Corán 78:6-7). Dicho en otras palabras, las montañas “remachan” las placas en la corteza terrestre que se extienden por encima y por debajo de la superficie, fijándolas en los puntos de conjunción de las mismas. Este rol vital de las montañas, descubierto por la geología moderna y la investigación del fenómeno sísmico, fue revelado en el Corán hace siglos, como un ejemplo de sabiduría suprema en la creación de Dios.

Tafsir

31. E hice montañas firmes sobre la tierra para que no tiemble en la superficie. Hice sendas y caminos amplios para que guíen sus viajes hacia sus objetivos.