قُلۡ يَٰقَوۡمِ ٱعۡمَلُواْ عَلَىٰ مَكَانَتِكُمۡ إِنِّي عَامِلٞۖ فَسَوۡفَ تَعۡلَمُونَ مَن تَكُونُ لَهُۥ عَٰقِبَةُ ٱلدَّارِۚ إِنَّهُۥ لَا يُفۡلِحُ ٱلظَّٰلِمُونَ ١٣٥
Qul yāqawmi'malū 'alā makānatikum innī 'āmilun fasawfa ta'lamūna man takūnu lahū 'āqibatud-dāri innahū lā yuflihuz-zālimūn
135. Diles: “¡Oh, pueblo mío! Obren como les plazca, que yo también obraré [pero acorde a lo que Dios ordena]. Pronto sabrán quién recibirá el mejor destino. Dios no concede el éxito a los opresores.
Tafsir
135. Diles, Mensajero: “¡Pueblo mío!, permanezcan en su camino de incredulidad y extravío si así lo deciden, ya que yo he cumplido mi obligación haciéndoles llegar el mensaje. Por lo tanto, no me preocupan su incredulidad y extravío. Por el contrario, me mantendré firme en el camino de la verdad que sigo. Pronto conocerán quién será victorioso en el mundo y heredará la tierra y la morada del Más Allá. Los idólatras no triunfarán, ni en este mundo ni en el Más Allá. Y aunque hayan disfrutado de los placeres del mundo, su final será la perdición.