رُدُّوهَا عَلَيَّۖ فَطَفِقَ مَسۡحَۢا بِٱلسُّوقِ وَٱلۡأَعۡنَاقِ ٣٣
Ruddūhā 'alayya fatafiqa mashā bis-sūqi wal-a'nāq
33. [Dijo Salomón:] “Traédmelos”. Y acarició sus cuellos y sus patas.1
Notas
1 Algunos exégetas interpretan que, debido a que lo hicieron olvidar la oración, el Profeta Salomón ordenó sacrificar a los caballos y que su carne fuera repartida entre los pobres.
Tafsir
33. Devuelvan ante mi esos caballos”. Cuando los trajeron ante él, los golpeó en sus patas y cuellos.