وَجَآءَهُۥ قَوۡمُهُۥ يُهۡرَعُونَ إِلَيۡهِ وَمِن قَبۡلُ كَانُواْ يَعۡمَلُونَ ٱلسَّيِّـَٔاتِۚ قَالَ يَٰقَوۡمِ هَٰٓؤُلَآءِ بَنَاتِي هُنَّ أَطۡهَرُ لَكُمۡۖ فَٱتَّقُواْ ٱللَّهَ وَلَا تُخۡزُونِ فِي ضَيۡفِيٓۖ أَلَيۡسَ مِنكُمۡ رَجُلٞ رَّشِيدٞ ٧٨
Wajā'ahū qawmuhū yuhra'ūna ilayhi wamin qablu kānū ya'malūnas-sayyi'āti qāla yāqawmi hā'ulā'i banātī hunna atharu lakum fattaqullāha walā tukhzūni fī dayfī alaysa minkum rajulur rashīd
78. La gente de su pueblo, que ya eran conocidos por sus obscenidades, se presentaron presurosamente ante él, y éste les dijo: “¡Oh, pueblo mío! Aquí están mis hijas1 [si desean casarse], porque eso es lo lícito y puro para ustedes. Tengan temor de Dios y no me avergüencen ante mis huéspedes. ¿Es que no hay entre ustedes ni un solo hombre recto?”
Notas
1 Las palabras de Lot pueden referirse a sus propias hijas o a las mujeres en general, pero su implicancia más profunda apunta a la relación natural entre hombre y mujer, en contraste con la desviación sexual de los hombres de Sodoma.
Tafsir
78. La gente de Lot vino corriendo hacia él, con la intención ultrajar a sus invitados. Estaban acostumbrados a ir con deseos a los hombres en lugar de a las mujeres. Con el fin de alejar a estas personas de sus invitados, Lot les dijo que deberían casarse con las mujeres de entre su gente, porque eran más puras para ellos que la atrocidad que iban a cometer. Les dijo que temieran a Al-lah y que no lo deshonraran con sus invitados, y les preguntó si entre ellos había un solo hombre de mente recta que les dijera que no cometieran un acto tan vergonzoso.