وَيَٰقَوۡمِ لَآ أَسۡـَٔلُكُمۡ عَلَيۡهِ مَالًاۖ إِنۡ أَجۡرِيَ إِلَّا عَلَى ٱللَّهِۚ وَمَآ أَنَا۠ بِطَارِدِ ٱلَّذِينَ ءَامَنُوٓاْۚ إِنَّهُم مُّلَٰقُواْ رَبِّهِمۡ وَلَٰكِنِّيٓ أَرَىٰكُمۡ قَوۡمٗا تَجۡهَلُونَ ٢٩
Wayāqawmi lā as'alukum 'alayhi mālan in ajriya illā 'alallāhi wamā ana bitāridil-ladhīna āmanū innahum mulāqū rabbihim walākinnī arākum qawman tajhalūn
29. ¡Oh, pueblo mío! No les pido retribución alguna a cambio [de transmitirles el Mensaje]1, pues Dios será Quien me recompensará, y no voy a rechazar a los creyentes [pobres como me piden], porque ellos se encontrarán con su Señor [Quien los recompensará por su fe]; y veo que son ustedes un pueblo que se comporta como los ignorantes2.
Notas
1 Una señal de la veracidad de los Mensajeros, que puede verse al leer sus biografías, es que ellos eran ascetas respecto a los lujos transitorios de este mundo. Jamás solicitaron recompensa alguna a las personas por guiarlas al camino recto. Hicieron el bien sin esperar premio ni agradecimiento de la gente.
2 El Corán en este versículo condena la discriminación de las clases bajas, los pobres y los marginados sociales, así como condena que la religión se vuelva un asunto manejado por una élite que solo conforman los poderosos y los adinerados.
Tafsir
29. Noé u le dijo a su pueblo que no pedía ningún pago por la entrega de su mensaje: su recompensa solo vendría de Al-lah. Él no expulsaría a los pobres entre los creyentes, a quienes los incrédulos pedían que se los sacara de su compañía. Se reunirán con su Señor en el Día del Juicio, y Al-lah los recompensará por su fe. Noé u dijo que los veía como personas que no entendían la realidad de aquello a lo que él los estaba invitando, cuando le pidieron que alejara a los débiles de entre los creyentes.