وَلَقَدۡ جَآءَكُمۡ يُوسُفُ مِن قَبۡلُ بِٱلۡبَيِّنَٰتِ فَمَا زِلۡتُمۡ فِي شَكّٖ مِّمَّا جَآءَكُم بِهِۦۖ حَتَّىٰٓ إِذَا هَلَكَ قُلۡتُمۡ لَن يَبۡعَثَ ٱللَّهُ مِنۢ بَعۡدِهِۦ رَسُولٗاۚ كَذَٰلِكَ يُضِلُّ ٱللَّهُ مَنۡ هُوَ مُسۡرِفٞ مُّرۡتَابٌ ٣٤
Walaqad jā'akum yūsufu min qablu bil-bayyināti famā ziltum fī shakkim mimmā jā'akum bihī hattā idhā halaka qultum lan yab'athallāhu mim ba'dihī rasūlan kadhālika yudillullāhu man huwa musrifum murtāb
34. Se les presentó [el Profeta] José antes [que Moisés] con milagros evidentes, pero ustedes permanecieron dudando sobre lo que les mostró [y no creyeron], hasta que cuando murió, dijeron: “Dios no enviará ningún Mensajero luego de él”. Así extravía Dios a quien excede los límites y duda [de Su Mensaje],
Tafsir
34. El profeta José u vino a ustedes antes que Moisés u con una prueba evidente de la unicidad de Al-lah, pero permanecieron en la duda y en la negación de lo que traía, hasta que, cuando él murió, su duda e incertidumbre se incrementó y dijeron: “Al-lah nunca enviará un Mensajero después de él”. Así como estaban errados respecto a la verdad, Al-lah extravía a la persona que excede Sus límites y duda de Su unicidad.