يَٰقَوۡمِ لَكُمُ ٱلۡمُلۡكُ ٱلۡيَوۡمَ ظَٰهِرِينَ فِي ٱلۡأَرۡضِ فَمَن يَنصُرُنَا مِنۢ بَأۡسِ ٱللَّهِ إِن جَآءَنَاۚ قَالَ فِرۡعَوۡنُ مَآ أُرِيكُمۡ إِلَّا مَآ أَرَىٰ وَمَآ أَهۡدِيكُمۡ إِلَّا سَبِيلَ ٱلرَّشَادِ ٢٩
Yāqawmi lakumul-mulkul-yawma zāhirīna fil-ardi faman yansurunā mim ba sillāhi in jā'anā qāla fir'awnu mā urīkum illā mā arā wamā ahdīkum illā sabīlar-rashād
29. ¡Oh, pueblo mío! A ustedes les pertenece el reino hoy, y son quienes dominan en la tierra [de Egipto]. ¿Pero quién nos defenderá del castigo de Dios, si Él lo desencadena sobre nosotros?” Dijo el Faraón: “No les propongo sino lo que considero correcto, y no los guío sino por el buen camino”.
Tafsir
29. ¡Pueblo! Hoy tienen el poder y el reino, y dominan en la tierra de Egipto. Pero ¿quién nos salvará del castigo de Al-lah si nos sobreviene por matar a Moisés?’” El faraón dijo: “Esta es mi opinión y mi juicio, y he decidido matar a Moisés, para eliminar el mal y la corrupción. Solo los guío hacia lo justo y correcto”.