قُلۡ إِنَّمَآ أَنَا۠ بَشَرٞ مِّثۡلُكُمۡ يُوحَىٰٓ إِلَيَّ أَنَّمَآ إِلَٰهُكُمۡ إِلَٰهٞ وَٰحِدٞ فَٱسۡتَقِيمُوٓاْ إِلَيۡهِ وَٱسۡتَغۡفِرُوهُۗ وَوَيۡلٞ لِّلۡمُشۡرِكِينَ ٦
Qul innamā ana basharum mithlukum yūhā ilayya annamā ilāhukum ilāhun wāhidun fastaqīmū ilayhi wastaghfirūhu wawaylul lil-mushrikīn
6. Diles [¡Oh, Mujámmad!]: “Soy un hombre igual que ustedes, pero me fue revelado que su divinidad es una sola. Sigan el camino recto que Él ha establecido y pidan Su perdón”. ¡Ay de los idólatras,
Tafsir
6. Mensajero, diles a estos negadores: “Solo soy un humano como ustedes. Recibo revelación de Al-lah de que la verdadera deidad es solo una, así que dediquen su adoración solo a Al‑lah y busquen el perdón de sus pecados”. El fracaso evidente lo obtienen los idólatras que adoran a otros en lugar de Al-lah o Le asocian copartícipes.