وَهُمۡ يَصۡطَرِخُونَ فِيهَا رَبَّنَآ أَخۡرِجۡنَا نَعۡمَلۡ صَٰلِحًا غَيۡرَ ٱلَّذِي كُنَّا نَعۡمَلُۚ أَوَلَمۡ نُعَمِّرۡكُم مَّا يَتَذَكَّرُ فِيهِ مَن تَذَكَّرَ وَجَآءَكُمُ ٱلنَّذِيرُۖ فَذُوقُواْ فَمَا لِلظَّٰلِمِينَ مِن نَّصِيرٍ ٣٧
Wahum yastarikhūna fīhā rabbanā akhrijnā na'mal sālihan ghayral-ladhī kunnā na'malu awalam nu'ammirkum mā yatadhakkaru fīhi man tadhakkara wajā'akumun-nadhīru fadhūqū famā liz-zālimīna min nasīr
37. Allí clamarán: “¡Señor nuestro! Sácanos [del tormento] para que obremos rectamente, y no como lo hicimos”. Pero, ¿acaso no les concedí vivir largamente donde podrían haberlo hecho, y no se les presentó un Mensajero [y lo rechazaron]? Sufran el castigo. Los injustos no tendrán quién los defienda.
Tafsir
37. Allí gritarán tan fuerte como puedan, pidiendo ayuda: “¡Señor nuestro! Sácanos del fuego y haremos obras justas, diferentes a las que hicimos antes, para que podamos obtener Tu complacencia y ser salvos de Tu castigo”. Al-lah les responderá: “¿No les concedí una vida lo suficientemente larga como para que quien quisiera prestar atención y hacer obras justas lo hiciera? ¿Y no vino a ustedes el Mensajero para advertirles del castigo de Al-lah? Por lo tanto, no tienen argumentos ni excusas después de todo esto, así que sufran el castigo del fuego”. Los que son injustos por su incredulidad y pecados no tendrán quien los libre del castigo de Al-lah ni quien lo alivie para ellos.