Sura As-Sajdah, aleya 12

32:12

وَلَوۡ تَرَىٰٓ إِذِ ٱلۡمُجۡرِمُونَ نَاكِسُواْ رُءُوسِهِمۡ عِندَ رَبِّهِمۡ رَبَّنَآ أَبۡصَرۡنَا وَسَمِعۡنَا فَٱرۡجِعۡنَا نَعۡمَلۡ صَٰلِحًا إِنَّا مُوقِنُونَ ١٢

Walaw tarā idhil-mujrimūna nākisū ru'ūsihim 'inda rabbihim rabbanā absarnā wasami'nā farji'nā na'mal sālihan innā mūqinūn

12. Y verás [¡Oh, Mujámmad!] cuando los pecadores inclinen sus cabezas ante su Señor y digan: “¡Señor nuestro! Ahora hemos oído y visto [cuál es la verdad]. Permítenos retornar a la vida mundanal para que obremos rectamente; ahora estamos convencidos”.

Tafsir

12. En el Día del Juicio los criminales inclinarán sus cabezas, llenos de humillación, por cuanto negaron la resurrección, y avergonzados dirán: “¡Señor nuestro! Hemos visto la resurrección que solíamos negar y hemos oído la confirmación de aquello que los mensajeros trajeron de Ti, así que regrésanos a la vida mundanal para que hagamos buenas obras con las que podamos alcanzar Tu complacencia. Ciertamente, ahora estamos convencidos de la resurrección y de la verdad que los mensajeros trajeron”. Si pudieras ver a los criminales en tal estado, ¡verías una escena espantosa!