وَبَشَّرۡنَٰهُ بِإِسۡحَٰقَ نَبِيّٗا مِّنَ ٱلصَّٰلِحِينَ ١١٢
Wabassharnāhu bi ishāqa nabiyyam minas-sālihīn
112. Lo albricié con [el nacimiento de] Isaac, quien sería un Profeta virtuoso.
Tafsir
112. Y Al-lah le dio buenas nuevas de otro hijo que se convertiría en un Profeta y un siervo piadoso: él era Isaac. Fue otra recompensa por su obediencia a Al-lah al decidir sacrificar a su único hijo, Ismael.