وَلَقَدۡ أَرۡسَلۡنَا رُسُلٗا مِّن قَبۡلِكَ وَجَعَلۡنَا لَهُمۡ أَزۡوَٰجٗا وَذُرِّيَّةٗۚ وَمَا كَانَ لِرَسُولٍ أَن يَأۡتِيَ بِـَٔايَةٍ إِلَّا بِإِذۡنِ ٱللَّهِۗ لِكُلِّ أَجَلٖ كِتَابٞ ٣٨
Walaqad arsalnā rusulam min qablika waja'alnā lahum azwājan wadhurriyyatan wamā kāna lirasūlin an ya'tiya bi'āyatin illā bi idhnillāhi likulli ajalin kitāb
38. He enviado a otros Mensajeros antes de ti, y les concedí esposas e hijos. Ningún Mensajero podría presentar un milagro salvo con el permiso de Dios. Cada asunto está registrado en un Libro.
Tafsir
38. Enviamos mensajeros antes de ti, Mensajero, que eran seres humanos, de modo que no hay nada nuevo entre los mensajeros anteriores y tú. Les concedimos esposas e hijos como a los otros seres humanos. No los hicimos ángeles, que no se casan ni tienen hijos. Tú eres uno de estos mensajeros que se casan y tienen hijos. ¿Por qué entonces estos idólatras se sorprenden de ello? Ningún mensajero puede presentar un milagro, salvo que Al-lah le dé permiso para hacerlo. Para cada asunto decretado por Al-lah hay un Libro en el que se encuentra escrito, y un tiempo que no llegará antes ni después de lo decretado.