وَلَوۡ أَنَّا كَتَبۡنَا عَلَيۡهِمۡ أَنِ ٱقۡتُلُوٓاْ أَنفُسَكُمۡ أَوِ ٱخۡرُجُواْ مِن دِيَٰرِكُم مَّا فَعَلُوهُ إِلَّا قَلِيلٞ مِّنۡهُمۡۖ وَلَوۡ أَنَّهُمۡ فَعَلُواْ مَا يُوعَظُونَ بِهِۦ لَكَانَ خَيۡرٗا لَّهُمۡ وَأَشَدَّ تَثۡبِيتٗا ٦٦
Walaw annā katabnā 'alayhim aniqtulū anfusakum awikhrujū min diyārikum mā fa'alūhu illā qalīlum minhum walaw annahum fa'alū mā yū'azūna bihī lakāna khayral lahum wa ashadda tathbītā
66. Si les hubiera prescrito que sacrificaran sus vidas o que abandonaran sus hogares, no lo habrían hecho, salvo unos pocos. Pero si hubieran cumplido con lo que se les ordenó, habría sido mejor para ellos y les habría fortalecido la fe,
Tafsir
66, 67, 68. Si les hubiéramos impuesto el matarse unos a otros o expulsarse unos a otros de sus hogares, solo un pequeño grupo de ellos habrían obedecido. Que agradezcan a Al-lah por no atribuirles cargas penosas; si hubieran obedecido a Al-lah conforme a lo que se les ha ordenado, habría sido mejor para ellos que la desobediencia y habría reafirmado su fe. Les habríamos dado una inmensa recompensa y les habríamos facilitado el acceso al camino que conduce a Al‑lah y Su Paraíso.