إِنَّ فِرۡعَوۡنَ عَلَا فِي ٱلۡأَرۡضِ وَجَعَلَ أَهۡلَهَا شِيَعٗا يَسۡتَضۡعِفُ طَآئِفَةٗ مِّنۡهُمۡ يُذَبِّحُ أَبۡنَآءَهُمۡ وَيَسۡتَحۡيِۦ نِسَآءَهُمۡۚ إِنَّهُۥ كَانَ مِنَ ٱلۡمُفۡسِدِينَ ٤
Inna fir'awna 'alā fil-ardi waja'ala ahlahā shiya'an yastad'ifu tā'ifatam minhum yudhabbihu abnā'ahum wayastahyī nisā'ahum innahū kāna minal-mufsidīn
4. El Faraón fue un tirano en la Tierra. Dividió a sus habitantes en clases y esclavizó a un grupo de ellos1, a cuyos hijos varones degolló, dejando con vida a las mujeres [para la servidumbre]. Sembró la corrupción.
Notas
1 Los Hijos de Israel.
Tafsir
4. Ciertamente, el Faraón gobernó Egipto como un tirano. Dividió a su pueblo en clases y oprimió a uno de los grupos, que eran los Hijos de Israel, matando a sus hijos varones y dejando vivir a las mujeres para explotarlas y humillarlas. Sembró la corrupción en la Tierra a través de la opresión, la tiranía y la arrogancia.