يَقُولُونَ لَئِن رَّجَعۡنَآ إِلَى ٱلۡمَدِينَةِ لَيُخۡرِجَنَّ ٱلۡأَعَزُّ مِنۡهَا ٱلۡأَذَلَّۚ وَلِلَّهِ ٱلۡعِزَّةُ وَلِرَسُولِهِۦ وَلِلۡمُؤۡمِنِينَ وَلَٰكِنَّ ٱلۡمُنَٰفِقِينَ لَا يَعۡلَمُونَ ٨
Yaqūlūna la ir raja'nā ilal-madīnati layukhrijannal-a'azzu minhal-adhalla walillāhil-'izzatu walirasūlihī walil-mu'minīna walākinnal-munāfiqīna lā ya'lamūn
8. Dicen: “Si regresamos a la ciudad [de Medina], los más poderosos expulsaremos de ella a los más débiles1”. Pero el verdadero poder pertenece a Dios, a Su Mensajero y a los creyentes, aunque los hipócritas no lo saben.
Notas
1 Es decir, al Mensajero de Dios y a los creyentes.
Tafsir
8. Su líder, Abd Al-lah ibn Ubaiy, dice: Si regresamos a Medina, los poderosos (es decir, mi gente y yo) expulsaremos a los débiles (que son Mujámmad y sus compañeros). Solamente a Al-lah Le pertenece todo el poder, a Su Mensajero y a los creyentes, y no a Abd Al-lah ibn Ubaiy y a sus seguidores. Pero los hipócritas no comprenden que el poder pertenece a Al-lah, a Su Mensajero y a los creyentes.