يَٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُواْ لَا تُلۡهِكُمۡ أَمۡوَٰلُكُمۡ وَلَآ أَوۡلَٰدُكُمۡ عَن ذِكۡرِ ٱللَّهِۚ وَمَن يَفۡعَلۡ ذَٰلِكَ فَأُوْلَٰٓئِكَ هُمُ ٱلۡخَٰسِرُونَ ٩
Yā'ayyuhal-ladhīna āmanū lā tulhikum amwālukum walā awlādukum 'an dhikrillāhi waman yaf'al dhālika fa ulā'ika humul-khāsirūn
9. ¡Creyentes! Que las posesiones materiales y los hijos no los distraigan del recuerdo de Dios. Pues quienes se alejen del recuerdo de Dios serán los perdedores.
Tafsir
9. Después de que Al-lah puso en evidencia la sagacidad de los hipócritas al querer impedir que otros gastaran por la causa de Al‑lah, Él les advierte a los creyentes que no hagan lo mismo y les ordena que gasten por Su causa diciendo: “¡Ustedes que tienen fe en Al-lah y que actúan conforme a lo que Él les ha ordenado! No permitan que su riqueza ni sus hijos los distraigan de la oración ni de las otras obligaciones del Islam. Aquellos cuyas riquezas e hijos los distraen de la oración y de las otras obligaciones que Al-lah les impuso, son los verdaderos perdedores, ya que se perderán a sí mismos y a sus familias en el día del juicio”.