۞ لَتَجِدَنَّ أَشَدَّ ٱلنَّاسِ عَدَٰوَةٗ لِّلَّذِينَ ءَامَنُواْ ٱلۡيَهُودَ وَٱلَّذِينَ أَشۡرَكُواْۖ وَلَتَجِدَنَّ أَقۡرَبَهُم مَّوَدَّةٗ لِّلَّذِينَ ءَامَنُواْ ٱلَّذِينَ قَالُوٓاْ إِنَّا نَصَٰرَىٰۚ ذَٰلِكَ بِأَنَّ مِنۡهُمۡ قِسِّيسِينَ وَرُهۡبَانٗا وَأَنَّهُمۡ لَا يَسۡتَكۡبِرُونَ ٨٢
Latajidanna ashaddan-nāsi 'adāwatal lilladhīna āmanul-yahūda walladhīna ashrakū walatajidanna aqrabahum mawaddatal lilladhīna āmanul-ladhīna qālū innā nasārā dhālika bi anna minhum qissīsīna waruhbānan wa annahum lā yastakbirūn
82. Verás que los peores enemigos de los creyentes son los judíos y los idólatras, y los más amistosos son quienes dicen: “Somos cristianos”. Esto es porque entre ellos hay sacerdotes y monjes que no se comportan con soberbia.
Tafsir
82. Mensajero, podrás constatar que los adversarios más agresivos hacia el Islam y los musulmanes están entre los judíos, por su rencor, su envidia y su orgullo, así como los idólatras y los otros politeístas. Por otro lado, podrás observar que los más dispuestos a amar a aquellos que creen en ti y en tu mensaje son aquellos que se llaman a sí mismos cristianos. Estos últimos están más inclinados a amar a los creyentes ya que entre ellos se encuentran sabios y devotos. Más aún, son modestos; el bien no llega al corazón del soberbio.