لَقَدۡ كَفَرَ ٱلَّذِينَ قَالُوٓاْ إِنَّ ٱللَّهَ هُوَ ٱلۡمَسِيحُ ٱبۡنُ مَرۡيَمَۖ وَقَالَ ٱلۡمَسِيحُ يَٰبَنِيٓ إِسۡرَٰٓءِيلَ ٱعۡبُدُواْ ٱللَّهَ رَبِّي وَرَبَّكُمۡۖ إِنَّهُۥ مَن يُشۡرِكۡ بِٱللَّهِ فَقَدۡ حَرَّمَ ٱللَّهُ عَلَيۡهِ ٱلۡجَنَّةَ وَمَأۡوَىٰهُ ٱلنَّارُۖ وَمَا لِلظَّٰلِمِينَ مِنۡ أَنصَارٖ ٧٢
Laqad kafaral-ladhīna qālū innallāha huwal-masīhubnu maryama waqālal-masīhu yābanī isrā'īla'budullāha rabbī warabbakum innahū man yushrik billāhi faqad harramallāhu 'alayhil-jannata wama'wāhun-nāru wamā liz-zālimīna min ansār
72. Quienes dicen: “Dios y el Mesías hijo de María son una misma persona” niegan la verdad, porque el mismo Mesías dijo: “¡Oh, Hijos de Israel! Adoren solo a Dios, que es mi Señor y el suyo”1. A quien atribuya actos de adoración a otros además de Dios, Él le vedará el Paraíso y su morada será el Infierno. Los injustos no tendrán quién los socorra.
Notas
1 Irónicamente, los cristianos encuentran esa enseñanza en las palabras mismas de Jesús, pero prefieren seguir la deformación que hicieron otras personas de esa creencia clara y evidente en el monoteísmo. En Marcos 12:28-31 dice: “Uno de los maestros de la ley se acercó y los oyó discutiendo. Al ver lo bien que Jesús les había contestado, le preguntó: —De todos los mandamientos, ¿cuál es el más importante? —El más importante es: ‘Oye, Israel. El Señor nuestro Dios, el Señor es uno —contestó Jesús. Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas’”.
Tafsir
72. Los cristianos que afirman que Jesús u es el hijo de Al-lah niegan la verdad al atribuir la Divinidad a otro ser por fuera de Al-lah, sabiendo que Jesús u mismo dijo: Hijos de Israel, adoren a Al-lah únicamente ya que Él es mi Señor y el de ustedes. Somos por lo tanto todos iguales en la obediencia que le debemos. A aquel que asocie a Al-lah otra divinidad, Al-lah le prohíbe por siempre entrar al Paraíso y su morada será el Fuego del Infierno, donde no encontrará quien lo salve ni ayude a escapar del castigo que le espera.