قَالُواْ يَٰمُوسَىٰٓ إِنَّ فِيهَا قَوۡمٗا جَبَّارِينَ وَإِنَّا لَن نَّدۡخُلَهَا حَتَّىٰ يَخۡرُجُواْ مِنۡهَا فَإِن يَخۡرُجُواْ مِنۡهَا فَإِنَّا دَٰخِلُونَ ٢٢
Qālū yāmūsā inna fīhā qawman jabbārīna wa innā lan nadkhulahā hattā yakhrujū minhā fa in yakhrujū minhā fa innā dākhilūn
22. Respondieron: “¡Oh, Moisés! Allí hay gente poderosa, así que no entraremos hasta que ellos se marchen. Solo cuando abandonen la ciudad entraremos”.
Tafsir
22. Su pueblo le respondió: “Moisés, hay en Tierra Santa un pueblo poderoso y temible, y su presencia allí nos impide entrar. Por lo tanto, no entraremos mientras ellos permanezcan allí, ya que no disponemos ni de la fuerza ni el poder necesarios para combatirlos. Solo si se marchan entraremos”.