وَأَمَّا ٱلۡجِدَارُ فَكَانَ لِغُلَٰمَيۡنِ يَتِيمَيۡنِ فِي ٱلۡمَدِينَةِ وَكَانَ تَحۡتَهُۥ كَنزٞ لَّهُمَا وَكَانَ أَبُوهُمَا صَٰلِحٗا فَأَرَادَ رَبُّكَ أَن يَبۡلُغَآ أَشُدَّهُمَا وَيَسۡتَخۡرِجَا كَنزَهُمَا رَحۡمَةٗ مِّن رَّبِّكَۚ وَمَا فَعَلۡتُهُۥ عَنۡ أَمۡرِيۚ ذَٰلِكَ تَأۡوِيلُ مَا لَمۡ تَسۡطِع عَّلَيۡهِ صَبۡرٗا ٨٢
Wa ammal-jidāru fakāna lighulāmayni yatīmayni fil-madīnati wakāna tahtahū kanzul lahumā wakāna abūhumā sālihan fa arāda rabbuka an yablughā ashuddahumā wayastakhrijā kanzahumā rahmatam mir rabbika wamā fa'altuhū 'an amrī dhālika ta'wīlu mā lam tasti' 'alayhi sabrā
82. En cuanto al muro, pertenecía a dos jóvenes huérfanos del pueblo. Debajo de él había un tesoro que les pertenecía. Su padre había sido un hombre piadoso y tu Señor quiso que, cuando alcanzaran la madurez, encontraran el tesoro, como una misericordia de tu Señor. Yo no lo hice por iniciativa propia. Esta es la interpretación de aquello que no pudiste soportar con paciencia”.
Tafsir
82. En cuanto al muro que arreglé, pero me reprochaste, pertenecía a dos niños del pueblo al que fuimos y cuyo padre había fallecido. Debajo del muro se enterraron algunas riquezas para ellos. El padre de estos dos niños era piadoso. Así que tu Señor quiso que cuando ellos alcanzaran a la edad de la madurez, encontraran sus riquezas que estaban enterradas debajo de él, porque si el muro cayera ahora, su riqueza quedaría expuesta y se perdería. Este plan fue una misericordia de tu Señor para ellos. No hice esto por iniciativa propia. Esta es la explicación de aquello con lo que no tuviste paciencia”.